Se marcha el estío
vuelve la rutina,
subirá la adrenalina de nuevo
con el correr y las prisas tempranas.
Se acortan los días,
todo parece lo mismo
pero en realidad todo cambia.
Se ha marchado otra estación
y la del otoño a la puerta llama.
Han quedado en el camino
más sueños de madrugada,
más esperas vacías
y más ilusiones vanas.
Se me escapa un suspiro
en el umbral de mi casa
todo parece lo mismo
pero en realidad todo cambia,
mis objetos son más viejos,
les ha pasado el tiempo
como pasa por mi cara
pero algo sigue inmutable,
la juventud de mi alma.
Geraldine.
No sé que hay tras el recodo del camino.
Hace 9 años